6.17 Inclusión educativa
El mundo está en pleno proceso de grandes transformaciones sociales,
impulsadas por las migraciones, la urbanización, el cambio climático, los
avances tecnológicos, el envejecimiento de la sociedad en algunos lugares y el
aumento de la población de jóvenes en otros. Todas estas transformaciones
ofrecen oportunidades para la inclusión en todos los contextos de la sociedad o
incluso, se puede manifestar la exclusión, si no se hace nada para promover la
inclusión de los seres humanos.
Para la Unesco (2005) la Inclusión es un enfoque que responde
positivamente a la diversidad de las personas y a las diferencias individuales,
entendiendo que la diversidad no es un problema, sino una oportunidad para el
enriquecimiento de la sociedad, a través de la activa participación en la vida
familiar, en la educación, en el trabajo y en general en todos los procesos
sociales, culturales y en las comunidades.
Para José Ricardo Stok (2013) profesor de la Universidad de Piura, la
inclusión social significa integrar a la vida comunitaria a todos los miembros
de la sociedad, independientemente de su origen, condición social o actividad.
Es decir; acercarlo a una vida más digna, donde pueda tener los servicios
básicos para un desarrollo personal y familiar adecuado y sostenible.
La inclusión educativa y social constituye el más importante, grave,
urgente y difícil problema que deben enfrentar las sociedades del mundo, ya
que, es necesaria si queremos:
Un mundo más equitativo y más respetuoso frente a las diferencias.
Beneficiar a todas las personas independientemente de sus
características, sin etiquetar ni excluir.
Proporcionar un acceso equitativo, haciendo ajustes permanentes para
permitir la participación de todos y valorando el aporte de cada persona a la
sociedad.
Por lo tanto, la inclusión educativa es el camino para acabar con la
exclusión que resulta de las actitudes negativas de las personas y de la falta
de reconocimiento de la diversidad.

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