6.14 Inclusión y educación del siglo XXI
La diversidad tiene un gran impacto en la competitividad, debido a que
las empresas que adoptan e interiorizan la diversidad como prioridad
estratégica son más creativas, eficientes e innovadoras, pero no sólo se trata
de mejorar procesos, sino de poder fusionar múltiples perspectivas, además de
cultivar la singularidad y prestigio a través de la cual se han desarrollado a
lo largo de los años.
Sin embargo, posiblemente por la propia condición humana tendemos de
forma natural a rodearnos de gente afín a nosotros, que comparte valores y
formas de ver el mundo. Este instinto es bueno, sin embargo, puede ser
absolutamente negativo y tener efectos devastadores para cualquier empresa, ya
que, lleva a la uniformidad de pensamiento y a la poca creatividad que el mundo
actual está manifestando.
Muchas veces se ha mencionado que “abrazar la diversidad” en la
empresa, se queda solamente en incrementar el porcentaje de mujeres entre sus
filas, lo cual es necesario, pero, se requiere ir mucho más allá si realmente
se quieren sentir sus efectos en la capacidad innovadora de la organización, y
para ello deben tomar en cuenta la diversidad social que existe en el mundo. (Conde, 2001, pág. 118)
Por lo tanto, es necesario comprender que existen realmente dos tipos
de diversidad, la más obvia o visible (aspectos tales como el género, la etnicidad
o la discapacidad), y la menos obvia y más difícil de valorar, relativa a
competencias, experiencia y cultura. (Revisar Anexo 4)

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